La alimentación es un proceso diario y esencial para el mantenimiento de la vida; los hábitos alimentarios forman parte de la cultura de los pueblos, y son enseñados generación tras generación desde la infancia, con los primeros alimentos.
También están vinculados con estilos de vida y tradiciones familiares. Las sociedades de hoy, en todo el mundo, exigen que los alimentos que consumen a diario sean ricos, sanos, seguros y nutritivos
Las empresas elaboradoras deben comprometerse a mantener el esfuerzo de garantizar la inocuidad tanto de los alimentos que son destinados a la exportación, como aquellos que se asignan al consumo interno. En algunos casos sin alterar sus propiedad naturales y en otros fortaleciéndolos
Es importante considerar el papel de las comunidades, que cobra un valor fundamental en la tarea de fomentar una cultura alimentaria que nos permita mantener y mejorar nuestra salud y calidad de vida y la de nuestra familia.