Presentado en el 1º Simposio Latinoamericano de Enfermedad Celíaca. 28 al 31 de Junio de 2007. Buenos Aires, Argentina.
Dra. Susana Monje1; Dra. Gentili, Maria Patricia2; Lasta Maria Ester3
1Alergia e Inmunología Clínica, Centro pediátrico Marplatense, 20 de Septiembre 1828, Mar del Plata Argentina.
² Bioquímica. Especialista en Inmunología Clínica. Jefe Sección Inmunología. División Análisis Clínicos. Fares Taie Instituto de Analisis - inmunologia@farestaie.com.ar - Rivadavia 3331, (7600) Mar del Plata, 223-4753855 (Int.133), Buenos Aires, Argentina.
³ Bioquímica Especialista en Inmunológica clínica. Laboratorio de Análisis Clínicos Dra Lasta, 25 de Mayo 3073 PB E, Mar del Plata, Argentina.
Paciente de sexo femenino de 5 años y 10 meses de edad, con antecedentes familiares desconocidos por ser adoptada. Con percentilo de talla y peso normal para su edad, a los 2 meses presentaba glóbulos rojos 3.500.000 mm/3 con un hematocrito de 29 % y una concentración de hemoglobina de 9,7 mg /dl, con anisocitosis, volumen corpuscular medio (VCM): 83 μ3, hemoglobina corpuscular media (HCM): 28 pg, concentración de hemoglobina corpuscular media (CHCM): 33%. Resto del laboratorio de control normal. A los 9 meses rechaza los alimentos sólidos y se le administra un complejo vitamínico.
A los 12 meses, se realiza nuevo examen de rutina de laboratorio obteniéndose nuevamente valores de hematocrito y hemoglobina bajos (hematocrito 28%, hemoglobina 9,1 gr/dl, glóbulos rojos 5.000.000 mm/3, con microcitosis e hipocromia, VCM; 56 μ3, HCM: 18 pg, CHCM 33%)
A los 2 años presenta vómitos y diarrea con abdomen globuloso, que se asume como gastroenteritis aguda sin repetir el cuadro. A los 4 años de edad se solicita ínterconsulta con neurología debido a una disminución de la fuerza muscular, de dicha consulta se concluye, que no hay atrofia muscular, pero si hipotonía con disminución de la fuerza, marcha lordótica con reflejos osteotendinosos (ROT) positivo. A partir de los 4 años de edad la paciente comienza con aftas recurrentes, inicialmente mensuales, tres meses antes de la consulta incrementa la frecuencia a dos episodios mensuales, de aproximadamente diez días de evolución cada uno lo que motiva su derivación para evaluación inmunológica.
Al examen físico la paciente se encontraba, asténica, apática, pálida, ojerosa. En cavidad oral se observa lesión erosiva, de fondo rosado, bordes sobreelevados de aproximadamente 5 mm de diámetro en cara interna de labio inferior y dolorosa.
Se realizan exámenes de laboratorio:
En cuanto al perfil inmunológico se obtuvieron los siguientes valores:
La etiopatogenia de la estomatitis aftosa recurrente no es totalmente conocida. Se citan factores genéticos, infecciosos bacterianos. Diversos estudios demuestran la presencia de virus en las lesiones aftosas. La etiología viral y la autoinmune quizás sean las que hayan sido motivo de mayores investigaciones y controversias. Virus como el citomegalovirus, Herpes virus o Varicella Zoster o micóticos como la Candida albicans y también la histoplasmosis. Otros estados patológicos generales que pueden ser causa de déficit de minerales y vitaminas son la neutropenia, la malabsorción intestinal, la malnutrición, las dietas inadecuadas y la enfermedad de Crohn, entre otras.
Enfermedad Celíaca, Enfermedad de Behcet, Colitis Ulcerativa Idiopática y muchas otras que tienen en común también una patogenia autoinmune.
El aumento creciente de formas atípicas o silentes de EC y el beneficio que aporta su diagnóstico aconsejarían establecer un plan de screening para una población en principio asintomática u oligosintomática, basado en la sospecha clínica, no deberían esperarse formas sintomáticas clásicas de presentación para realizar el diagnostico. Es de destacar la importancia de un diagnostico precoz, para evitar trastornos nutricionales y el deterioro del crecimiento y desarrollo de estos niños.