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18-02-2021

Detección de pesticidas: nuevo desafío para el laboratorio clínico




Podemos estar expuestos a un sinfín de tóxicos solo por respirar, por ingerir alimentos, agua, bebidas, etc. Esas sustancias interfieren en el normal funcionamiento del organismo, afectando el metabolismo, convirtiéndose en disruptores endócrinos, generando diferentes patologías, difíciles de diagnosticar en la mayoría de los casos.

La Toxicología Ambiental estudia los efectos de la exposición a diferentes sustancias, que en determinadas condiciones se vuelven tóxicas para nuestro organismo, generando efectos indeseados y enfermedades. Y este es un nuevo desafío para el laboratorio clínico: contribuir para mejorar el diagnóstico de las intoxicaciones por estas sustancias, aportando herramientas que sean de utilidad para el médico.

Un ejemplo de estas sustancias son los plaguicidas, que muchas veces se utilizan sin tomar los recaudos necesarios. Estos pueden llegar a nuestro organismo a través de alimentos de origen vegetal o animal, bebidas, ambiente, etc. Es una exposición crónica, silenciosa y continua a la cual estamos sometidos todos. Existe una clasificación de la toxicidad de estas sustancias realizada por la UE (Unión Europea):

  • cancerígenas, mutágenas o tóxicas para la reproducción (Categorías 1A y 1B)
  • que tengan propiedades de alteración endocrina que puedan causar efectos nocivos en los seres humanos
  • agentes contaminantes orgánicos persistentes (COP)
  • sustancias persistentes, bioacumulativas y tóxicas (PBT)
  • sustancias muy persistentes y muy bioacumulativas (mPmB)

En base a esta clasificación se legisla su uso y se determinan máximos permitidos en diferentes productos.

¿Pero qué pasa en nuestro organismo?

Estas sustancias tóxicas no deben estar presentes, son exógenas. Por eso no hay intervalos normales o de referencia definidos, y un buen método de laboratorio debe detectar cantidades muy pequeñas. De otra forma corremos el riesgo de un “falso negativo”, es decir, la sustancia está presente y no la hallamos.

Existen muchos métodos, pero el adecuado es el que detecta la menor cantidad de sustancia, o sea debe tener un límite de detección bajo, que alerte de la presencia en el organismo en forma temprana.

Existen muchas patologías, con diferentes síntomas, provocadas por el ingreso de estas sustancias al organismo, esto puede darse por ingestión, por inhalación, por contacto dérmico. Es muy valioso el aporte del laboratorio para que el médico, junto con la clínica del paciente y la investigación de sus hábitos y entorno, pueda definir y confirmar el origen del problema, para poder prescribir el tratamiento adecuado, que la mayoría de las veces incluye el alejamiento de la exposición al tóxico en cuestión.

Para poder lograrlo se necesita un laboratorio de alta complejidad, con equipamiento adecuado que satisfaga las especificaciones técnicas requeridas, y con profesionales capacitados para poner a punto estos ensayos e interpretar los resultados. El método de elección es la Cromatografía Líquida (LC) y/o Gaseosa (GC), y la detección con Espectrometría de Masa (MS), dependiendo de los analitos a ensayar. Las muestras son sangre y/o orina, recolectadas al finalizar la exposición, en el caso de personas con exposición directa a estos tóxicos.

Definiciones

Según el Codex Alimentarius, se entiende por "Plaguicida" a cualquier sustancia destinada a prevenir, destruir, atraer, repeler o combatir cualquier plaga, incluidas las especies indeseadas de plantas o animales, durante la producción, almacenamiento, transporte, distribución y elaboración de alimentos, productos agrícolas o alimentos para animales, o que pueda administrarse a los animales para combatir ectoparásitos. El término incluye las sustancias destinadas a utilizarse como reguladoras del crecimiento de las plantas, defoliantes, desecantes, agentes para reducir la densidad de fruta o inhibidores de la germinación, y las sustancias aplicadas a los cultivos antes o después de la cosecha para proteger el producto contra la deterioración durante el almacenamiento y transporte. El término no incluye normalmente los fertilizantes, nutrientes de origen vegetal o animal, aditivos alimentarios ni medicamentos veterinarios. (Nota: por "productos agrícolas" se entienden productos como cereales en bruto, remolacha azucarera y semilla de algodón que, en cuanto tales, no se consideran alimentos).

También define “residuo de plaguicida" como cualquier sustancia especificada presente en alimentos, productos agrícolas o alimentos para animales como consecuencia del uso de un plaguicida. El término incluye cualquier derivado de un plaguicida, como productos de conversión, metabolitos y productos de reacción, y las impurezas consideradas de importancia toxicológica. (Nota: el término "residuo de plaguicida" incluye tanto los residuos de procedencias desconocidas o inevitables (por ejemplo, ambientales), como los derivados de usos conocidos de la sustancia química).

 

Las determinaciones disponibles en nuestro laboratorio son:

Panel de Pesticidas Organoclorados en sangre: αCHC,  β-CHC, gamma CHC, delta CHC, Aldrin, Clordano (cis), Clordano (trans), DDD, DDE, DDT, Dieldrin, Endosulfan I, Endosulfan II, EndosulfanSulfato, Endrin, Heptaclor, HeptaclorEpoxido, Hexaclorobenceno, Endrincetona, Methoxiclor, Nonaclor (cis), Nonaclor (trans)

Panel de PesticidasOrganofosforadosensangre: Acefato, Azinfosetil, Azinfosmetil, Clorpirifosetil, Clorpirifosmetil, Diazinon, Diclofention, Diclorvos, Dimetoato, Disulfoton, Fenitrotion, Fonofos, Malation, Metamidofos, Metidation, Monocrotofos, Parationetil, Paratiónmetil, PirimifosMetil, Tionazin

Panel de Pesticidas Piretroides en sangre: Alfa Cialotrina, Bifentrin, Ciflutrina, Cipermetrina, Delta Metrina, Fenvalerato, Permetrina

Panel de Carbamatos y Fungicidas en sangre: Clorotalonil, Propamocarb, Procimidiona, Imazalil, Metalaxil, Captan, Folpet, Fluazinam, Iprovalicarb, Terbuconazole, Boscalid, Azoxystrobin, Propoxur, Carbofuran, Aminocarb, Propham, Carbaryl, Metiocarb, Clorpropham, Mexacarbato, Flutriazol, Betazole, Clorpropham, Fluometuron, Swepp, Clomazone, Cartap, Flutriazol, Linurón, Haloxifop, Tolclofas

Panel de Herbicidas en sangre y orina: Atrazina, Clorimurón, MetilMetsulfurón, Prosulfurón, Sulfometurón, Iodo sulfurónmetil, Linurón, Imazetapyr, Imazapyr, Imazapyc, Imazaquin, Diclosulam, Picloran, Piroxulan, 2,4-D, MCPA, DICAMBA, 2,3,5-Tricloro benceno, Prometrina, Fluroxypyr, Metolacloro, Diflufenicam, Metribuzin

Panel de Glifosato en orina: Glifosato, AMPA

 

Autora: Lic. Silvina Garrammone - Responsable de Toxicología Clínica de Fares Taie Instituto de Análisis

 


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18-02-2021

Detección de pesticidas: nuevo desafío para el laboratorio clínico




Podemos estar expuestos a un sinfín de tóxicos solo por respirar, por ingerir alimentos, agua, bebidas, etc. Esas sustancias interfieren en el normal funcionamiento del organismo, afectando el metabolismo, convirtiéndose en disruptores endócrinos, generando diferentes patologías, difíciles de diagnosticar en la mayoría de los casos.

La Toxicología Ambiental estudia los efectos de la exposición a diferentes sustancias, que en determinadas condiciones se vuelven tóxicas para nuestro organismo, generando efectos indeseados y enfermedades. Y este es un nuevo desafío para el laboratorio clínico: contribuir para mejorar el diagnóstico de las intoxicaciones por estas sustancias, aportando herramientas que sean de utilidad para el médico.

Un ejemplo de estas sustancias son los plaguicidas, que muchas veces se utilizan sin tomar los recaudos necesarios. Estos pueden llegar a nuestro organismo a través de alimentos de origen vegetal o animal, bebidas, ambiente, etc. Es una exposición crónica, silenciosa y continua a la cual estamos sometidos todos. Existe una clasificación de la toxicidad de estas sustancias realizada por la UE (Unión Europea):

  • cancerígenas, mutágenas o tóxicas para la reproducción (Categorías 1A y 1B)
  • que tengan propiedades de alteración endocrina que puedan causar efectos nocivos en los seres humanos
  • agentes contaminantes orgánicos persistentes (COP)
  • sustancias persistentes, bioacumulativas y tóxicas (PBT)
  • sustancias muy persistentes y muy bioacumulativas (mPmB)

En base a esta clasificación se legisla su uso y se determinan máximos permitidos en diferentes productos.

¿Pero qué pasa en nuestro organismo?

Estas sustancias tóxicas no deben estar presentes, son exógenas. Por eso no hay intervalos normales o de referencia definidos, y un buen método de laboratorio debe detectar cantidades muy pequeñas. De otra forma corremos el riesgo de un “falso negativo”, es decir, la sustancia está presente y no la hallamos.

Existen muchos métodos, pero el adecuado es el que detecta la menor cantidad de sustancia, o sea debe tener un límite de detección bajo, que alerte de la presencia en el organismo en forma temprana.

Existen muchas patologías, con diferentes síntomas, provocadas por el ingreso de estas sustancias al organismo, esto puede darse por ingestión, por inhalación, por contacto dérmico. Es muy valioso el aporte del laboratorio para que el médico, junto con la clínica del paciente y la investigación de sus hábitos y entorno, pueda definir y confirmar el origen del problema, para poder prescribir el tratamiento adecuado, que la mayoría de las veces incluye el alejamiento de la exposición al tóxico en cuestión.

Para poder lograrlo se necesita un laboratorio de alta complejidad, con equipamiento adecuado que satisfaga las especificaciones técnicas requeridas, y con profesionales capacitados para poner a punto estos ensayos e interpretar los resultados. El método de elección es la Cromatografía Líquida (LC) y/o Gaseosa (GC), y la detección con Espectrometría de Masa (MS), dependiendo de los analitos a ensayar. Las muestras son sangre y/o orina, recolectadas al finalizar la exposición, en el caso de personas con exposición directa a estos tóxicos.

Definiciones

Según el Codex Alimentarius, se entiende por "Plaguicida" a cualquier sustancia destinada a prevenir, destruir, atraer, repeler o combatir cualquier plaga, incluidas las especies indeseadas de plantas o animales, durante la producción, almacenamiento, transporte, distribución y elaboración de alimentos, productos agrícolas o alimentos para animales, o que pueda administrarse a los animales para combatir ectoparásitos. El término incluye las sustancias destinadas a utilizarse como reguladoras del crecimiento de las plantas, defoliantes, desecantes, agentes para reducir la densidad de fruta o inhibidores de la germinación, y las sustancias aplicadas a los cultivos antes o después de la cosecha para proteger el producto contra la deterioración durante el almacenamiento y transporte. El término no incluye normalmente los fertilizantes, nutrientes de origen vegetal o animal, aditivos alimentarios ni medicamentos veterinarios. (Nota: por "productos agrícolas" se entienden productos como cereales en bruto, remolacha azucarera y semilla de algodón que, en cuanto tales, no se consideran alimentos).

También define “residuo de plaguicida" como cualquier sustancia especificada presente en alimentos, productos agrícolas o alimentos para animales como consecuencia del uso de un plaguicida. El término incluye cualquier derivado de un plaguicida, como productos de conversión, metabolitos y productos de reacción, y las impurezas consideradas de importancia toxicológica. (Nota: el término "residuo de plaguicida" incluye tanto los residuos de procedencias desconocidas o inevitables (por ejemplo, ambientales), como los derivados de usos conocidos de la sustancia química).

 

Las determinaciones disponibles en nuestro laboratorio son:

Panel de Pesticidas Organoclorados en sangre: αCHC,  β-CHC, gamma CHC, delta CHC, Aldrin, Clordano (cis), Clordano (trans), DDD, DDE, DDT, Dieldrin, Endosulfan I, Endosulfan II, EndosulfanSulfato, Endrin, Heptaclor, HeptaclorEpoxido, Hexaclorobenceno, Endrincetona, Methoxiclor, Nonaclor (cis), Nonaclor (trans)

Panel de PesticidasOrganofosforadosensangre: Acefato, Azinfosetil, Azinfosmetil, Clorpirifosetil, Clorpirifosmetil, Diazinon, Diclofention, Diclorvos, Dimetoato, Disulfoton, Fenitrotion, Fonofos, Malation, Metamidofos, Metidation, Monocrotofos, Parationetil, Paratiónmetil, PirimifosMetil, Tionazin

Panel de Pesticidas Piretroides en sangre: Alfa Cialotrina, Bifentrin, Ciflutrina, Cipermetrina, Delta Metrina, Fenvalerato, Permetrina

Panel de Carbamatos y Fungicidas en sangre: Clorotalonil, Propamocarb, Procimidiona, Imazalil, Metalaxil, Captan, Folpet, Fluazinam, Iprovalicarb, Terbuconazole, Boscalid, Azoxystrobin, Propoxur, Carbofuran, Aminocarb, Propham, Carbaryl, Metiocarb, Clorpropham, Mexacarbato, Flutriazol, Betazole, Clorpropham, Fluometuron, Swepp, Clomazone, Cartap, Flutriazol, Linurón, Haloxifop, Tolclofas

Panel de Herbicidas en sangre y orina: Atrazina, Clorimurón, MetilMetsulfurón, Prosulfurón, Sulfometurón, Iodo sulfurónmetil, Linurón, Imazetapyr, Imazapyr, Imazapyc, Imazaquin, Diclosulam, Picloran, Piroxulan, 2,4-D, MCPA, DICAMBA, 2,3,5-Tricloro benceno, Prometrina, Fluroxypyr, Metolacloro, Diflufenicam, Metribuzin

Panel de Glifosato en orina: Glifosato, AMPA

 

Autora: Lic. Silvina Garrammone - Responsable de Toxicología Clínica de Fares Taie Instituto de Análisis